Sueños Geológicos
Si pensamos en la secuencia de acontecimientos geológicos de la historia de nuestra propia existencia, todo, todo lo que ahora llamamos mundo, surge de una nube de polvo y gas.
Durante la pandemia, encerrado en casa, empecé a observar el polvo, el proceso de desintegración y desmaterialización. Cómo las partículas de muchos de los objetos de mi casa, de mi pan, de mi mesa, de los polvos bronceadores, de las partículas de mi propio cuerpo, de las paredes, salían en suspensión y se depositaban y materializaban por acumulación en diferentes lugares. Lugares que, como en las diferentes civilizaciones, los asentamientos de polvo eligen el lugar más fértil para poder agruparse, recuperando así su visibilidad y presencia.
Observar este tipo de procesos circulares transformadores que ocurren a diario es el ejercicio que propone este trabajo como reflexión sobre la hegemonía de las cosas. Extendiendo el concepto de cosa a todo lo que existe, más allá de los límites de nuestra propia percepción, como, por ejemplo, las bacterias, la gravedad o un agujero negro. Reconectar con el origen desde el polvo y pensar en lo que un día seremos; polvo, nos lleva a una síntesis con una gran carga de humildad, posicionándonos frente a la realidad, no tanto como espectadores externos sino como parte del acontecimiento y de la existencia natural de un todo.