MIGUEL ÁNGEL TORNERO: «Pavesas de aquello»

 

Las obras de Miguel Ángel Tornero que ahora presentamos en Pavesas de aquello, la que es su tercera exposición individual en nuestro espacio de Santander, forman parte de un personal proceso creativo en el que lleva inmerso varios años y que mostró en la exposición inaugural de nuestro proyecto madrileño en febrero de 2020. En cuanto a los contenidos, se centran en una reflexión profunda y emotiva en la que se enfrenta a su paisaje natal jiennense, y atendiendo a lo formal responden una investigación muy personal sobre la manera de acercarse a las prácticas derivadas de la fotografía y del collage.

En la serie La noche en balde de 2017, Tornero representaba, fragmentados y con agresivos flashes, territorios rurales baldíos y asilvestrados de cardos y pitas. Eran collages fotográficos realizados con vehementes recortes y composiciones orgánicas. En su siguiente trabajo Quemar ramón (2020) nos hablaba de la tierra cultivada y las diferentes fases de los cuidados, en concreto del momento de la poda del olivo y la quema de sus restos tras la recogida de la aceituna, pasando de la fotografía al collage realizado con cartón pintado. Ahora, en Pavesas de aquello destila estilísticamente esta última etapa y la relaciona con la inicial desplegando una suerte de síntesis de sus hallazgos.

Por un lado, vamos a encontrar collages fotográficos en los que el olivo y su voluptuosidad son protagonistas, nuevas piezas de collage sobre cartón, además de una serie de collage sobre papel, donde el aceite sobre la estraza y los restos de materiales sobrantes durante el proceso de trabajo dialogan orgánicamente.

Completando la muestra y confrontando la manera de acercarse a un paisaje no tan cercano, mostramos un vídeo que el artista realizó para la exposición Percorrer o Tempo sobre el Camino de Santiago. Yo no sé lo que busco eternamente, cuyo título hace alusión a un poema de Rosalía de Castro, es una deriva audiovisual a través de la Ruta de la Plata del Camino de Santiago. Se realizó en una situación inédita, en plena pandemia, en la que no era posible encontrar ningún peregrino ni visitar muchos lugares significativos del Camino. Pero este escenario sin actores -si acaso alguna persona en su cotidianidad- era también una oportunidad para encontrarse de una manera más cruda con el paisaje, los sonidos de la naturaleza, las bestias del camino… y, en la relación con esos elementos, tal vez con nosotros mismos.

Si el ramón son los restos de hojas secas y ramas viejas que hay que recoger del suelo y eliminar después de la recogida de la oliva, las pavesas se refieren a esas pequeñas partículas que se desprenden de la quema de todos esos restos y revolotean encendidas hasta desaparecer convertidas en ceniza. Hay en estos conceptos algo de metafórico que inevitablemente enlazan con el periodo de excepción que hemos pasado y que, de algún modo, permanece en nosotros y hemos de curar. Podríamos decir que Pavesas de aquello continúa reflexionando sobre el poder de la regeneración y la dificultad y la necesidad de saber desprenderse de aquello que el fuego convirtió en cenizas.

 

PAVESAS DE AQUELLO

15 junio – 6 agosto de 2022

Miguel Ángel Tornero

Galería Juan Silió
C/ Sol 45, bajo. 39003 Santander.

Horario:
Martes – Sábado,
10:30 – 13:30 h.
18:00 – 21:00 h.