Cuarto de invitados 4: En el principio era el dibujo

Un año más, la galería dedica los meses de diciembre y enero a “Cuarto de invitados 4”, un proyecto que pretende visibilizar a los artistas emergentes en los inicios de su carrera, conscientes de la tremenda dificultad de encontrar una vía profesional solvente y con continuidad en el difícil mundo del arte. Estéfana Román Matesanz, Pablo Diego y Yeyo Riancho comparten sus propuestas en la muestra que tiene por título En el principio era el dibujo. A pesar de tratarse de tres pequeñas individuales, existe un nexo o denominador común en cada edición y en esta ocasión es el homenaje a la técnica que se considera el origen de todas las artes plásticas, por modernas y evolucionadas que sean: el dibujo.

Ya nuestros más remotos antepasados utilizaron el dibujo para comunicarse, para apropiarse simbólicamente de las cosas, para propiciar lo deseado, para recordar aquello que temían o amaban. Es conocido el mito fundacional que narraba Plinio el Viejo, el de la joven corintia que dibujó en la pared con un carbón la sombra de su amado para retener su imagen cuando este tuvo que partir lejos. La segunda parte de la fábula habla de que el padre de la joven dio volumen con arcilla a aquella imagen y la coció para que perdurara, dando origen de esta manera a la escultura.

Sobre la evolución de las artes a partir del dibujo vamos a poder reflexionar en esta exposición, pues los estilos desarrollados por cada artista (pintura y escultura) son muy diferentes a pesar de este origen común. Además, se va a reservar una sala para mostrar juntos los distintos tipos de dibujos de los que cada uno parte para llevar a cabo su proceso creativo.

En primer lugar, podemos hablar del dibujo estrictamente académico de Pablo Diego. Un clasicismo poco habitual en arte contemporáneo que va a dar lugar a una pintura que actualiza y moderniza los temas mitológicos eternos de la pintura tradicional con una técnica admirable. Por otro lado, Yeyo Riancho influido por la cultura pop y urbana, el cómic, la ilustración y el diseño, parte del dibujo con rotulador, la utilización de patrones y la tendencia al horror vacui para realizar una pintura laberíntica, de acumulación de capas y sugerentes mundos ocultos. El salto de Estéfana Román Matesanz es mayor y muy interesante ya que, para ella, sus esculturas son una suerte de dibujo expandido y hay que entenderlas a partir de los trazos que los materiales, en gran parte reciclados, dibujan en el aire sus partes huecas y el color de las telas que a modo de pintura completan la figura en el espacio.

 

Yeyo Riancho (Santander, 1983) estudió grado medio de diseño gráfico en SATER. Tiene la diplomatura de diseño gráfico en IED Madrid y en 2011 realizó prácticas de diseño gráfico en Scripto en Reims. Ha expuesto en galerías de diferentes partes del mundo como Tacheles de Berlín o la Hamilton House de Bristol.

Su obra está basada en formas que encontradas en el deambular por la ciudad como es el caso de las sombras que se superponen a formas geométricas que se solapan. Está muy influenciado por las ilustraciones de los dibujantes de cómic underground de los 60 y 70 como Robert Crumb, Moscoso y Bob Pepper, y portadas de discos de psicodelia y rock progresivo como Klaus Voorman o Roger Dean.

Estilísticamente está desarrollando un concepto que comenzó en Bristol, donde residió cuatro años. Lo denomina “La enfermedad contagiosa” y se trata de llevar al lienzo u otro tipo de superficie motivos que se comportan como una enredadera que va absorbiendo todo a su paso. Actualmente vive y trabaja entre Madrid y Santander.

Estéfana Román Matesanz (2000, Vigo, Pontevedra) estudió el bachillerato artístico en el IES Politécnico de Vigo, realizando posteriormente un Grado en Arte en la Universidad del País Vasco y el curso de Danza Contemporánea, Manipulación e Improvisación en Espacio Punto de Fuga. Participó en el Programa de Residencias Artísticas de Reinosa en 2022. Formó parte del Grupo de trabajo, procesos artísticos “ONDOKO” (Tabakalera). Ha asistido al Curso “Documentación como herramienta de reflexión y apoyo en los procesos de creación artística” (Bertha Bermúdez) y al taller “Trabajar con Material” (Itziar Okariz).

“Me acerco a la escultura desde el dibujo, desde las formas tradicionales de abordar y tomar la línea para entender un objeto y acercarme de esta manera a él. Haciendo estructuras a tramas y trazos que puedan funcionar al mismo tiempo como cuerpo que visto y desvisto en un cúmulo de acciones, buscando de qué manera puedo activar todas las zonas de un conjunto que está todavía por definir”.

Pablo Diego Villazón (Santander, 1999): Después de realizar el bachillerato de artes en Cantabria continuó sus estudios artísticos en la Barcelona Academy of Art. Empezó por el programa de dibujo con las bases de Charles Bargue donde descubrió el arte del volumen y la forma mediante líneas y sombras por medio del grafito, escalando posteriormente por diferentes programas como los “cast” y las “long-poses”, que son ejercicios académicos de dibujo de cuerpo desnudo y representación de esculturas sobre papel y lienzo.

Fue mención de honor en el programa Future Generation de la Portrait Society of America, finalista en el concurso bienal de pintura de Deportes de Burgos 2020, finalista en el concurso Figurativas 2021 y accésit de Honor en el concurso de pintura de Villaescusa 2021. Dado su interés por la pintura clásica y por los pintores renacentistas italianos, actualmente continúa sus estudios en la Academia de Arte Florencia.

*Interpretaciones obras de Pablo Diego

 

CUARTO DE INVITADOS 4: En el principio era el dibujo

15 diciembre 2022 – 4 febrero de 2023

Estéfana Román Matesanz

Pablo Diego

Yeyo Riancho

Galería Juan Silió
C/ Sol 45, bajo. 39003 Santander.

Horario:
Martes – Sábado,
10:30 – 13:30 h.
18:00 – 21:00 h.